ZERO (sin gravedad)

897

Hace ya mucho tiempo que David Victori ganó el concurso de cortos de YOU TUBE que organizaba Ridley Scott. Su proyecto, nacido de este concurso, tardó en gestionarse, y por fin he podido verlo a través de Movistar +, plataforma que se agradece sobremanera.

SINOPSIS:

Padre e hijo están emocional y físicamente separados el día en que la Tierra pierde la gravedad de forma intermitente. El niño deambula obsesionado con el reciente fallecimiento de su madre; el padre trata de encontrarle. Un cortometraje producido por Michael Fassbender y Ridley Scott. 

Me ha encantado este proyecto tan arriesgado, que si tengo a bien entender, era un capítulo piloto para una serie, pero no estoy seguro. La cosa es que sea como fuera, me llamaba tanto la atención este argumento como cuando Spielberg anunciaba su película remake “La Guerra de los Mundos” (War of the Worlds) allá por 2005. Y no es para menos, la realización de este trabajo recuerda mucho a este tipo de películas.

zero-miniserie-david-victori

Una anomalía tan destacable como la perdida de gravedad por momentos en la tierra, rápidamente haciéndose eco en medios de comunicación, con un niño confundido por la repentina perdida de su madre, y un padre perdido en la soledad de la desdicha…. parece sin duda una receta de Spielberg.

Victori le da una tonalidad casi idílica a la fotografía, en ocasiones parece que todo se desarrolla en un sueño. La trama principal y compleja de la cinta se apacigua con la poética historia del chaval (Felix Avitia) en busca de una respuesta a la perdida de su madre.

Una escena tierna a la vez que dura, surge cuando el culpable de la muerte de su madre, un individuo que destrozado por lo ocurrido acude asiduamente al lugar de la tragedia a llevar flores, dota al cortometraje de un dramatismo que logra hacer olvidar el problema que acecha a la tierra.

Personalmente me encantan las escenas donde todo comienza a flotar… una fidelidad al cine de ciencia ficción que jamás aburre, y que gusta ver… sentirte parte de ese momento es algo que no todos los directores saben trasmitir, y David lo hace de lujo.

original

En una de las secuencias finales, el niño protagonista hace alarde de un momento dramático espectacular. Un niño que entre llanto, rabia y odio, expresa su desconcierto al saber que ya jamás verá a su madre… Victori utiliza una palabra que jamás he oído en este tipo de situaciones cinematográficas… la palabra “duele”. Una palabra que me desquebrajó por dentro, que me abofeteó, una palabra simple y directa que solo un niño puede utilizar para describir la desolación que sufre…

ZERO es un cortometraje muy arriesgado que habla muy bien de David Victori.

Simplemente maravilloso.

 

CORTOMETAJES LEGALES (¿la destrucción de un sueño?)

dsc_0127

LA EVOLUCIÓN DEL CORTOMETRAJE

La evolución del cortometraje tiene un doble filo, cada vez se hacen más presentes en festivales y en plataformas como Movistar +, pero como contrapunto la exigencia es mucho mayor.

Hace 10 años los cortometrajes no eran tan conocidos, los programas de edición de video domésticos aun no eran controlados por todos, y por supuesto las cámaras de video eran plenamente caseras, pensadas sólo para filmar la comunión del niño, el bautizo, o las vacaciones de verano… poco más. Las cámaras de fotos agregaron la función de video dando así una calidad mucho más profesional a los trabajos, y gracias a esto, y a los programas de edición domésticos, mucha más gente se lanzó al mundo del corto.

Antes era complicado encontrar festivales para enviar el corto, había que buscarse la vida no solo para encontrarlos, sino para seguirlos, pues internet no era la herramienta que es ahora.

Las plataformas de Internet se están comiendo a las distribuidoras, de hecho, las distribuidoras utilizan ya las plataformas, y es que no tiene sentido pagar material físico (caratulas, cajas, etc.) por algo que es plenamente digital. Como digo, las plataformas de distribución (Festhome, Movibeta, etc) se han hecho con el mercado, y han hecho, de paso, un buen negocio.

Algunos festivales han optado por cobrar la inscripción para financiarse el festival, otros te cobran algo simbólico para cribar de algún modo material amateur, y otros simplemente son un timo.

EL CORTOMETRAJE PROFESIONAL

Los festivales de Clase A, estos son los que si eres seleccionado, o los ganas, te dan un pase directo a la preselección de los Goya, por ejemplo. Pues estos festivales son cada vez más, y más exigentes. Para ser nominado al Goya es necesario que tu producción sea legal, esto es que tengas dado de alta al equipo en la seguridad social (autónomos, lo que sea, pero legal), son exigencias de la academia que es criticado por unos y alabado por otros.

Se trata de un tema peliagudo, pues el cortometraje hasta hace nada era considerado como una forma de aprendizaje frente al largo, y poco a poco se ha ido reclamando su condición como cine en toda regla, y claro, si esto es así, pues tendrá las mismas condiciones que rodar un largometraje.

maxresdefault

Es cierto que hay dos tipos de producciones de cortometraje, las de mucho presupuesto y las de poco. Las producciones que consiguen esos 20 o 30 mil euros para rodar, se permiten la legalidad requerida, los que se ruedan con 500 0 1000 euros lógicamente no.

Algunos debates en la red han acogido radicalidades como “si no puedes dar de alta a la gente en tu corto, no lo hagas”, algo que me sorprende cuando en su Facebook parece ser de izquierdas y de mente liberal… a mi me parece una forma de pensar bastante fascista y represiva, pero claro, es solo mi opinión.

Restringir la creatividad, el talento y la pasión por no tener dinero es poco más que deleznable. El cine es libertad ante todo, y poco a poco lo van reprimiendo las intransigencias laborales como si de un negocio a pie de calle se tratase. Y no critico al hecho de ser “legales” sino el clasismo que se ha generado en torno a ello, que sin duda lo hay.

Muchos actores, entiendo que nuevos en esto, critican en hilos de conversación donde se anuncia un papel para un corto NO remunerado; alegando precariedad y humillación para el sector, pero he hay mi pensamiento de “nuevos en esto”, porque es evidente que no todos pueden pagar un sueldo, y si seguimos ese razonamiento, jamás pagaríamos a actores NO conocidos, pues dentro de las “reglas del marketing” rige el tener caras conocidas en los trabajos para mayor impacto.

time_code

Hay que entender que el cortometraje de bajo presupuesto sirve para la liberación/expresión de su director, y lo mismo para el equipo, pues trabajar en el cine siempre es pura vocación. Tenemos que mirar este tipo de producciones como una oportunidad de crear cine, aprender, tomar tablas y subir un escalón profesionalmente, porque no hay otra manera de aceptarlo. Son muchos los actores profesionales que han pasado por cientos de cortos, quienes no dedicamos a esto hemos visto crecer a actores hasta su nominación a Los Goya o ser premiados… un claro ejemplo en este año es Luis Callejo, una cara familiar en el mundo del corto, el cual le dio la oportunidad de darse a conocer y de construir el profesional que es ahora.

Cuando leo comentarios ofensivos hacia los directores en anuncios no remunerados, no puedo evitar acordar de lo duro que es sacaran una producción sin apoyo económico, y creo que eso no lo saben ver quienes lo critican de tan mala forma.

thumb_6101_media_image_1144x724

Quien se mete en la realización de un cortometraje termina entendiendo los dos lados de esta pasión… sabes que tanto un corto sin presupuesto, como con el, es siempre difícil de sacar adelante. Es difícil conseguir el dinero, pero una vez lo tienes la cosa ya no es tan cuesta arriba. En cambio, sacar una producción sin un duro, es una locura de principio a fin porque la moral y la ética ya no es la de un niño, y sabes que todo el esfuerzo y el tiempo de tu equipo es difícil de recompensar, y sobre ti cae la responsabilidad de que ese trabajo llegue lejos.

Para concretar quiero dejar claro que estoy a favor del corto profesional, con todo debidamente realizado en términos legales, y reivindicar un nuevo modelo para quienes no consiguen esas ayudas. Tal vez la evolución haya perjudicado reprimiendo los sueños imparables de quienes aman y quieren hacer cine. Y eso no debe ocurrir en una profesión que antes de llamarse así, es, y ha sido siempre el sueño imparable de muchos.

maxresdefault-1